Una de las preguntas más habituales antes de iniciar una reforma integral es: ¿cuánto tiempo se tarda en reformar una casa?. Saberlo es clave para organizar el proyecto, planificar los gastos y, sobre todo, evitar frustraciones durante el proceso.
El plazo total depende de muchos factores: el tamaño de la vivienda, el estado inicial, el tipo de reforma o la rapidez de los trámites administrativos. No existe un número exacto de días, pero sí una estimación razonable basada en la experiencia de los profesionales.
En este artículo, desde Taller d’Arquitectura 43720, te explicamos cuánto puede durar una reforma completa, las fases que la componen y qué aspectos pueden acortar o alargar los plazos. Si estás pensando en reformar casa en Vilafranca del Penedès, esta guía te ayudará a tener una idea clara del proceso antes de empezar.
¿De qué depende el tiempo de reforma de una casa?
Cada vivienda es un mundo, y el tiempo necesario para reformarla también lo es. En general, una reforma integral puede tardar entre 3 y 6 meses, aunque los plazos pueden variar en función de distintos factores.
Tamaño de la casa
Cuanto mayor sea la superficie, más trabajos habrá que realizar. Reformar un piso de 70 m² no lleva lo mismo que una casa de 200 m². En las viviendas unifamiliares, además, hay que tener en cuenta zonas exteriores, cubiertas o patios, que también requieren intervención.
Por ejemplo:
- Reformar un piso pequeño puede llevar de 6 a 10 semanas.
- Una vivienda de tamaño medio puede tardar entre 3 y 4 meses.
- Una casa grande o con varias plantas puede necesitar hasta 6 meses o más.
El tamaño afecta no solo a la duración, sino también a la cantidad de profesionales implicados y la logística de los materiales.
Alcance de la reforma
No es lo mismo una reforma parcial (como renovar baño o cocina) que una reforma integral que incluya cambios estructurales, instalaciones nuevas o redistribución de espacios.
- Reforma parcial: puede completarse en 2 a 4 semanas.
- Reforma integral sin cambios estructurales: entre 3 y 4 meses.
- Reforma integral con obra mayor o ampliación: entre 5 y 6 meses o más.
Cuantos más oficios y tareas haya que coordinar (albañiles, electricistas, fontaneros, carpinteros, pintores), mayor será la duración.
Estado inicial
El estado previo del inmueble influye directamente en el tiempo total. Si la casa presenta problemas estructurales, humedades o instalaciones obsoletas, será necesario más trabajo previo para garantizar la seguridad y la habitabilidad.
Una vivienda nueva en buen estado puede reformarse rápidamente. Pero si se trata de una casa antigua con desperfectos o materiales deteriorados, se necesitarán refuerzos, reparaciones y más planificación, lo que amplía el plazo final.
Por eso, antes de comenzar, siempre se recomienda un estudio técnico detallado que evalúe el estado real de la vivienda y determine los tiempos de ejecución de forma realista.
Proceso de reforma integral de una casa
Una vez definidos los plazos aproximados, es importante conocer las fases de una reforma integral. Cada una tiene sus propias tareas, tiempos y dependencias.
Demolición
El proceso comienza con la demolición o desmontaje de los elementos antiguos: revestimientos, suelos, sanitarios, tabiques o carpinterías. Esta fase suele durar entre una y tres semanas, dependiendo de la magnitud de la obra.
También incluye la retirada de escombros y la preparación del espacio para las nuevas instalaciones. Una correcta demolición es esencial para evitar retrasos y garantizar un punto de partida limpio y seguro.
Electricidad y agua
Después de la demolición, se procede a renovar las instalaciones eléctricas y de fontanería. En una reforma integral, estas suelen sustituirse por completo para adaptarlas a las normativas actuales y a las necesidades de los nuevos espacios.
Esta fase suele durar de dos a cuatro semanas, dependiendo del tamaño de la vivienda y de la complejidad del proyecto. Es el momento de decidir la ubicación de enchufes, puntos de luz, grifos y tomas de agua.
Una instalación moderna y eficiente mejora la seguridad, el confort y el consumo energético del hogar.
Pintar las paredes
Una vez terminadas las instalaciones, se procede a alisar y pintar las paredes. Este proceso puede parecer rápido, pero requiere un trabajo minucioso para conseguir un acabado uniforme.
En una vivienda completa, la pintura puede tardar entre una y dos semanas, dependiendo del número de habitaciones y del tipo de pintura o revestimiento elegido.
Además, esta fase es clave para dar un nuevo aspecto al hogar y definir el estilo interior de la vivienda.
Alicatado
El alicatado de baños y cocinas es una de las tareas más técnicas de la reforma. Requiere precisión para conseguir un resultado duradero y estético.
Dependiendo del número de estancias y la complejidad del diseño, puede tardar entre una y tres semanas. Los materiales elegidos (cerámica, porcelánico, piedra natural, etc.) también influyen en la duración, ya que algunos requieren más tiempo de colocación y secado.
Suelos y ventanas
La instalación de nuevos suelos y carpinterías marca la recta final de la reforma. Los suelos laminados o vinílicos se colocan en pocos días, mientras que el parquet o la cerámica pueden necesitar más tiempo de ajuste y acabado.
En cuanto a las ventanas, su sustitución mejora la eficiencia energética y el confort acústico. Esta fase puede durar entre una y dos semanas, dependiendo del número de unidades y el tipo de material (PVC, aluminio, madera).
¿Qué puede retrasar la reforma?
Aunque los plazos previstos sean realistas, hay factores que pueden alargar el tiempo total de la obra:
- Retrasos en la entrega de materiales. A veces, los pedidos tardan más de lo esperado, sobre todo si son personalizados.
- Cambios en el proyecto. Modificar decisiones durante la obra (colores, acabados, distribución) genera pausas inevitables.
- Problemas ocultos. Aparecen al abrir paredes o suelos, como humedades, grietas o instalaciones deterioradas.
- Trámites administrativos. Las licencias y permisos municipales pueden tardar más de lo previsto.
Contar con un equipo técnico que coordine todos los gremios y supervise la obra es fundamental para evitar retrasos innecesarios.
Reforma sin sorpresas con Taller d’Arquitectura 43720
En Taller d’Arquitectura 43720 planificamos cada reforma con precisión, ajustando los tiempos y anticipando imprevistos. Analizamos el estado del inmueble, coordinamos todos los oficios y garantizamos un resultado de calidad dentro del plazo acordado.
Si estás pensando en reformar casa en Vilafranca del Penedès, te acompañamos desde el diseño inicial hasta la entrega final, cuidando cada detalle del proceso.
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